¿Por qué las gimnastas son bajitas? Crecimiento y complexión

Publicado por Startner el 22/10/2026 11:24 y modificado el 22/10/2026 11:24.

En la gimnasia de alto nivel abundan las complexiones menudas, pero nada demuestra que el entrenamiento haya impedido crecer a estas deportistas. Para entender por qué las gimnastas son bajitas, hay que distinguir tres mecanismos: la selección, la biomecánica y la maduración puberal.

¿Por qué las gimnastas de alto nivel suelen ser bajitas?

En la práctica, la baja estatura que se ve en los podios es sobre todo el resultado de una criba. Una disciplina deportiva que premia ciertas aptitudes físicas acaba reuniendo a las deportistas que ya las tienen. La estatura puede deberse entonces a esta selección, sin que el entrenamiento haya modificado el crecimiento.

Maillot Valentine-03 – Startner

La selección favorece ciertas complexiones

En gimnasia artística, las deportistas ligeras y de baja estatura pueden tener ventaja en algunos aparatos. Por eso pueden ser seleccionadas con más frecuencia de una etapa a otra, sin que su crecimiento se haya visto reducido. Una revisión sistemática de 2017 seleccionó 17 estudios entre 407 referencias sobre este tema.

  • Una complexión pequeña y ligera: la revisión de 2017 la describe como frecuente en las gimnastas artísticas de élite.
  • Una maduración ósea más tardía: el esqueleto de estas deportistas alcanza sus etapas de desarrollo más tarde que la media.
  • Una herencia familiar: los autores consideran probable la selección de características físicas heredadas, sin convertir la morfología en un predictor suficiente del rendimiento.

No hay una estatura media válida para todas las gimnastas: varía según la edad, el sexo, la disciplina y la madurez. Un estudio con 255 gimnastas rítmicas de élite de entre 11 y 23 años las situaba incluso, de media, por encima de la mediana de estatura para su edad. El tópico de la gimnasta bajita, sacado de la gimnasia artística, no se traslada por tanto automáticamente a las demás disciplinas.

Lo que la complexión cambia en los movimientos

En la práctica, la diferencia está en la relación fuerza/masa: cuando es favorable, puede ayudar a la gimnasta a desplazar su propio cuerpo en ciertos impulsos o giros. Una masa repartida cerca del eje de rotación también puede favorecer ciertos movimientos, al facilitar la aceleración o el frenado de un giro. Un estudio publicado en 2003 siguió durante 3,3 años a 37 gimnastas que tenían entre 10 y 12 años al inicio: una relación fuerza/masa elevada seguía siendo una ventaja para ciertos giros.

Ese mismo estudio muestra que el crecimiento no afecta a todos los elementos de la misma manera. Unas extremidades y un tronco más largos modifican las palancas mecánicas, pero una complexión grande también puede aportar alcance e impulso en ciertas situaciones. La técnica, la coordinación y la calidad de las recepciones también cuentan en el rendimiento.

La maduración y las disciplinas complican las comparaciones

Dos gimnastas de la misma edad pueden tener estaturas distintas porque su pubertad no está en la misma fase. Entre 150 gimnastas de 14 a 17,9 años estudiadas en el Campeonato del Mundo de Róterdam, las que aún no habían tenido su primera regla eran, en conjunto, más bajas. Un estudio de 2004 con 262 gimnastas artísticos de 13 a 23 años, 169 chicas y 93 chicos, observaba un retraso de la edad ósea más marcado en las chicas.

Este retraso llegaba a 2 años en las chicas, frente a 1 año en los chicos, sin que el estudio demostrara que la causa fuera el entrenamiento. Una comparación publicada en 2025 también encontraba a las gimnastas artísticas más bajas que las rítmicas y las acrobáticas estudiadas. Lo importante aquí: una diferencia de estatura entre disciplinas no dice si se debe a la selección, a la maduración, a la alimentación o al entrenamiento.

¿La gimnasia frena el crecimiento de los niños?

La pregunta surge en cada inscripción en un grupo de competición, sobre todo cuando una chica pasa a una práctica intensiva. Los estudios recientes no muestran un efecto general del entrenamiento sobre la estatura adulta. Sí describen, sin embargo, situaciones concretas en las que el desarrollo puede resentirse, y ahí es donde hay que estar atentos.

Maillot Vita-02 – Startner

Lo que muestran los estudios sobre la estatura adulta

Una revisión científica de 2013 no encontró ninguna prueba de que el entrenamiento intensivo en gimnasia artística reduzca la estatura adulta o casi adulta. Tampoco detectó una ralentización del crecimiento de las piernas ni del tronco. Decir que la gimnasia hace bajito no se corresponde, por tanto, con los datos disponibles. Una revisión de 2019 confirma que no hay un efecto desfavorable general del ejercicio sobre el crecimiento lineal de los niños y adolescentes estudiados.

Una revisión publicada en 2001 aporta un matiz: en algunas gimnastas de élite, el crecimiento se ralentizaba durante los años de entrenamiento y se reanudaba después de reducir o dejar la competición. Sus autores no lograban aislar el efecto del entrenamiento de otros factores. A la pregunta de si el deporte frena el crecimiento, la respuesta más precisa es: a veces, de forma temporal, en algunas deportistas, sin una pérdida demostrada en la edad adulta.

Las situaciones en las que el desarrollo puede resentirse

Una revisión francesa de 2003 describía una ralentización del crecimiento y un retraso puberal en gimnastas internacionales, entrenadas de forma intensa y a menudo desde la infancia. Situaba estos efectos en situaciones muy poco frecuentes de cargas excesivas y mal controladas. Lo que marca la diferencia aquí es el control de la carga.

La otra situación que hay que conocer tiene que ver con la fisiología de la energía. El consenso del Comité Olímpico Internacional de 2023 define la deficiencia energética relativa en el deporte como una alteración fisiológica o psicológica. Está ligada a una disponibilidad energética insuficiente, cuando esta es problemática y prolongada o grave.

La alimentación de un joven gimnasta debe cubrir a la vez el crecimiento, el esfuerzo y la recuperación. Una carencia prolongada puede alterar las hormonas, debilitar los huesos y favorecer las lesiones, tanto en chicas como en chicos. Algo que conviene saber: esta deficiencia a veces se instala sin ninguna intención de perder peso, simplemente porque las necesidades aumentan durante la adolescencia.

Intensidad de la práctica y salud ósea

Algunas prácticas de muy alto nivel llegan a 20 horas de entrenamiento a la semana. Este volumen no es una norma para todas las gimnastas, ni prueba por sí solo un efecto sobre la estatura adulta. En la práctica, la decisión depende del descanso, de la alimentación, del contenido de las sesiones y de las lesiones previas, tanto como del número de horas.

En cuanto al desarrollo óseo, una revisión sistemática de 2018 que reunía 24 estudios señalaba una densidad y un contenido mineral más elevados en los gimnastas que en personas no deportistas, destacando el papel de la alimentación y del estado hormonal. Sin embargo, un estudio comparativo de 2025 observaba una resistencia ósea tibial más baja en las gimnastas artísticas que en las rítmicas y las acrobáticas. Sus autores recomendaban un seguimiento individualizado del riesgo de lesión.

¿Cuándo preocuparse y cómo seguir el crecimiento?

La baja estatura de una gimnasta no revela, por sí sola, su causa: herencia, pubertad tardía o una ralentización real. Solo un seguimiento a lo largo del tiempo permite distinguirlo.

Observar la trayectoria de crecimiento

Una medición aislada no permite sacar ninguna conclusión. El seguimiento del crecimiento de un niño que hace gimnasia pasa por varias etapas, en este orden:

  • Reunir las medidas con fecha: anota todas las estaturas y todos los pesos conocidos, con su fecha.
  • Hacer comprobar la estatura: sin zapatos y con un instrumento adecuado, porque un error de medición puede simular una ralentización.
  • Trasladarla a las curvas: usa las de la cartilla de salud infantil y fíjate en la evolución, el contexto familiar y el desarrollo puberal más que en un percentil aislado.
  • Consultar si la curva se rompe: lleva el calendario de entrenamiento y la información sobre alimentación, cansancio y lesiones.

Según esta primera valoración, el médico de cabecera o el pediatra puede pedir pruebas o derivar a un especialista. Estas pruebas no son sistemáticas en todas las gimnastas: una baja estatura estable, coherente con la estatura de los padres, no suele requerirlas.

Identificar las señales que requieren una consulta médica

Según el Seguro de Enfermedad francés (Assurance Maladie), varios umbrales de maduración puberal justifican una valoración. Son referencias para consultar, no diagnósticos:

  • Pubertad tardía en una chica: ningún desarrollo del pecho a los 13 años o ausencia de primera regla a los 15 años cumplidos.
  • Pubertad tardía en un chico: ningún desarrollo testicular a los 14 años.
  • Pubertad precoz: signos puberales antes de los 8 años en una chica o antes de los 9 años en un chico, o una velocidad de crecimiento superior a 9 cm al año.

Otras señales se valoran en el contexto del entrenamiento: cansancio persistente, recuperación difícil, pérdida de peso involuntaria, lesiones repetidas, reglas retrasadas o que se vuelven irregulares, restricción alimentaria. Un dolor óseo localizado y persistente o un dolor al impacto también merecen una consulta médica. Un dolor torácico, una pérdida de conocimiento durante el esfuerzo o un malestar intenso requieren atención urgente.

Adaptar la ropa a una morfología que cambia

La talla de un maillot es una cuestión de comodidad, nunca un diagnóstico de crecimiento. Para toda nuestra colección de maillots de gimnasia, Startner recomienda comprobar la estatura de pie y después los contornos de pecho, cintura y cadera.

El contorno de torso de una prenda de una pieza se mide desde lo alto del hombro, pasando por la entrepierna y la espalda. En concreto, un torso que se alarga puede requerir otra talla entre nuestros maillots de gimnasia individuales, aunque la altura del niño apenas haya cambiado.

Startner también ofrece maillots de gimnasia personalizables, con la elección de la pedrería o un nombre añadido. La personalización no exime de comprobar las medidas actuales antes del pedido: una prenda demasiado ajustada dificulta los movimientos.

Preguntas frecuentes

No: ningún dato científico sólido demuestra que unos músculos más desarrollados tiren de los huesos hasta bloquear su crecimiento. Que no haya un efecto sistemático sobre la estatura adulta no excluye, sin embargo, problemas de crecimiento, de pubertad o de salud en algunos deportistas.

No, la baja estatura no es ni un requisito para empezar ni un objetivo médico o pedagógico: los ejercicios se adaptan a la edad, las capacidades, la experiencia y el estado de salud. Progresiva y bien supervisada, la práctica recreativa puede contribuir a la coordinación, la fuerza, el equilibrio y la salud ósea. La estatura tampoco permite juzgar el potencial de progresión de un niño.

No lo recomendamos: una talla mucho mayor crea arrugas y reduce la sujeción, y la elasticidad del tejido no compensa un largo de torso inadecuado. Al contrario, un maillot demasiado ajustado nunca debe servir para comprimir el pecho, la pelvis o el vientre. Lo mejor es volver a tomar las medidas con regularidad, sobre todo antes de una competición importante.